Recibís este mensaje en Slack un martes a las 9:03am: “Hola”. Nada más. Sabés que la persona quiere algo, pero no qué. Le respondés “Hola, ¿qué necesitás?” y esperás. Veinte minutos después llega: “¿Podés mirar el tema del servicio de pagos?”. Nueva pregunta tuya: “¿Qué tema?”. Pasa otra media hora. Cuando por fin entendés que…